Turista de interior. Revista de procesos de isla / volumen 4

El volumen 4 de Turista de interior. Revista de procesos de isla contiene la particularidad de haber sido pensado y construido en un momento de excepcional rareza de la historia contemporánea y así queda recogido en la publicación:

Este Volumen 4 de Turista de Interior. Revista de procesos de isla comienza a pensarse en enero del año 2020. El día 14 de marzo, se declara el Estado de Alarma en todo el territorio nacional por Alerta sanitaria debido a la COVID-19.
La formación de las Islas Canarias comenzó hace solo 20 millones de años.
La isla como sistema pierde su equilibrio a fuerza de impactos, ya sean económicos o sociales, pero siempre en función de decisiones [políticas] y, siempre también, con vocación de volver al equilibrio, aunque sea desde la pérdida. A cada resolución, una adaptación nueva en asuntos que poco tienen que ver con lo simbólico y que actúan desde el pragmatismo más absoluto [lenguaje]. Este Volumen 0 [actual Volumen 4], trata de anteponerse [futugonía] a esos dictámenes e investigar sobre otras formas posibles de desequilibrio y de crisis, para asumir, desde el pensamiento y la acción, nuevos procedimientos y modos de acercarse y bascular entre la colectividad y el punto crítico [simbiosis] en el que se desarrolla la vida humana actualmente.

(Fragmento de la Editorial del Volumen 0 de Turista de interior. Revista de procesos de isla, 2018).

La necesidad de crear nuevas cartografías de pensamiento en torno a la isla en un momento muy extraño, que traspone los procesos habituales y que genera y abre otras vías de reflexión es lo que recoge este volumnen que cuenta con el trabajo fotográfico Quemada del artista Régis Feugère (Francia, 1977) y el texto Learning from Tenerife de la historiadora del arte, investigadora y curadora Diana Padrón (Gran Canaria, 1983).

Tanto el texto editorial de Solar como los dos trabajos invitados parecen no estar atentos con especial interés en ese Estado de Alarma en el que se fraguó la Revista; quizá, acaso, el arte y el pensamiento tienen como cometido estar siempre en el lugar de la excepción, de lo fuera de lo normal y de lo especialmente raro. Así se adelantan cuestiones como la responsabilidad de los nombres, la escala e, incluso, una cierta cosmogonía del futuro, nuevas cartografías, formas de habitar, el conocimiento movedizo sobre el territorio y la superposición de capas de aprehensión.

Aquí puede consultarse el texto editorial.

 

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